En el ámbito industrial, la duración de los horno industriales es un tema crucial que preocupa a muchas empresas. Sorprendentemente, el 90% de las empresas ha ignorado la selección adecuada de materiales refractarios, que es la clave para prolongar la vida útil de los hornos.
Los ladrillos de aislamiento de aluminio alto son una opción popular en la industria debido a la presencia de mullita y corindón como fases principales. Estas dos fases trabajan en sinergia para mejorar significativamente la resistencia térmica, la estabilidad a altas temperaturas y la resistencia estructural del ladrillo.
La mullita, que puede considerarse como una especie de “esqueleto de acero” en el entorno de alta temperatura, brinda una estructura sólida y resistente al ladrillo. Mientras que el corindón contribuye a la estabilidad y la resistencia a la erosión del material. Juntos, ayudan a los ladrillos a enfrentar tres problemas comunes: el ciclo de calentamiento y enfriamiento repetido, la deformación a alta temperatura y la separación en la interfaz.
Muchas empresas tienden a atribuir la corta vida útil de los hornos a un mal manejo. Sin embargo, en realidad, hay tres mecanismos de falla principales: la mala resistencia térmica, la deformación por sobrepasar la temperatura límite y la falta de compatibilidad en la expansión. La mala resistencia térmica puede causar grietas en el ladrillo debido al estrés térmico, mientras que la deformación por sobrepasar la temperatura límite puede hacer que el ladrillo pierda su forma y resistencia. La falta de compatibilidad en la expansión puede llevar a la separación entre diferentes capas de ladrillos.
En diferentes escenarios industriales, como los convertidores de acero y los hornos de cocción de cerámica, la configuración de los tipos de ladrillos en diferentes niveles es crucial. Los ladrillos de aislamiento de aluminio alto presentan una ventaja en el equilibrio entre aislamiento y resistencia gracias a su diseño de estructura porosa.
En un convertidor de acero, por ejemplo, los ladrillos de aislamiento de aluminio alto se pueden utilizar en capas internas para resistir la alta temperatura y la erosión, mientras que en un horno de cocción de cerámica, pueden ayudar a reducir la pérdida de calor y mejorar la eficiencia energética.
Para determinar si un ladrillo es adecuado para una curva de temperatura específica, se pueden utilizar dos métodos simples. Primero, se debe observar si hay grietas en forma de red en la superficie del ladrillo, lo que puede ser un signo de daño térmico. Segundo, se debe buscar signos de desprendimiento en el ladrillo, lo que puede indicar una mala compatibilidad en la expansión.
Nos especializamos en la fabricación de materiales refractarios de nivel exportación. Nuestros productos cumplen con los estándares ISO/ASTM, y su eficacia en la reducción de consumo de energía ha sido verificada por clientes de todo el mundo. Si está buscando una solución confiable para prolongar la vida útil de sus hornos industriales, nuestros ladrillos de aislamiento de aluminio alto son una opción que vale la pena considerar.